Los fondos tecnológicos más grandes de Europa: ¿cómo ha logrado Polar Capital superar a sus competidores?

Desde Nvidia y Broadcom hasta el sector del software y el comercio electrónico, analizamos cómo la composición de las carteras ha influido en la rentabilidad de los fondos tecnológicos más importantes de Europa.

Ilustración en forma de collage en la que aparecen imágenes de un centro de bases de datos tecnológicas y de semiconductores en un gráfico de dispersión.

Puntos clave

  • Polar Capital Global Technology ha obtenido unos resultados notablemente superiores a los de Fidelity Global Technology y BGF World Technology, especialmente en los periodos de tres a cinco años.
  • La exposición al sector de los semiconductores puede explicar las diferencias en la rentabilidad entre los tres fondos.
  • El fondo de Fidelity ofrece una diversificación sectorial y geográfica más amplia, mientras que los fondos de BlackRock y Polar Capital presentan una mayor exposición a las empresas tecnológicas líderes de EE.UU. y a aquellas que están en condiciones de beneficiarse de la inteligencia artificial.

El sector tecnológico mundial ha sido uno de los más rentables en lo que va de año. A fecha de 17 de julio, el índice Morningstar Developed Markets Technology registraba una rentabilidad acumulada en lo que va de año del 17,7% en euros, sólo superada por el sector energético. Durante el mismo periodo, el índice Morningstar Global Markets subió un 13,0%.

Los fondos tecnológicos presentan rentabilidades muy dispares

Los tres fondos europeos más importantes de la categoría, según los activos gestionados —Fidelity Global Technology, BGF World Technology y Polar Capital Global Technology—, han registrado diferencias significativas en la rentabilidad obtenida en 2026.

Las diferencias también son muy marcadas en horizontes temporales más largos: en un periodo de tres años, el fondo Polar Capital ha generado una rentabilidad anualizada del 53,8%, frente al 33,1% del fondo de BlackRock y al 20,3% del fondo de Fidelity. En un periodo de cinco años, la rentabilidad anualizada de Polar casi duplica la de sus competidores.

Estos resultados reflejan estrategias de inversión muy distintas. Aunque los tres fondos comparten una fuerte exposición al sector tecnológico, difieren en cuanto a la distribución geográfica y, sobre todo, en los sectores y las empresas en las que invierten.

Los fondos tecnológicos miran más allá de la tecnología

La primera diferencia se hace evidente al analizar la distribución sectorial. Aunque los tres fondos pertenecen a la categoría del sector tecnológico, no invierten la totalidad de su cartera en este sector. También invierten en sectores como el de los servicios de comunicación —con Alphabet (GOOGL) como ejemplo destacado— o el de consumo cíclico, con Amazon (AMZN) como una de sus principales posiciones.

El fondo Fidelity Global Technology es, con diferencia, el menos concentrado en valores puramente tecnológicos. Sólo el 68,2% de la cartera está invertido en empresas clasificadas dentro del sector tecnológico, frente al 81,5% del BlackRock World Technology y al 79,8% del Polar Capital Global Technology.

Esta menor concentración se debe a una exposición mucho mayor a los servicios de comunicación (12,8%), así como a una presencia significativa en los sectores de bienes de consumo cíclicos (7,1%) e industrial (4,2%). El fondo de Fidelity adopta una visión más amplia del ecosistema tecnológico, incorporando empresas que se benefician de la digitalización aunque no pertenezcan estrictamente al sector tecnológico.

En cuanto a la exposición sectorial, Fidelity distribuye sus inversiones entre software de infraestructura (11,6%), software de aplicaciones (11,2%), equipos para semiconductores (9,9%), contenidos de Internet (8,0%), comercio electrónico (5,7%), electrónica de consumo (5,7%) y servicios tecnológicos (4,4%). Por el contrario, sólo el 20,9% de la cartera está invertido en fabricantes de semiconductores.

Esta estrategia de posicionamiento ha dado lugar a una cartera más equilibrada que, probablemente, depende menos de un único motor de crecimiento. Sin embargo, también ha supuesto una menor participación en el espectacular rendimiento bursátil del segmento que ha liderado el mercado desde 2023: los fabricantes de chips relacionados con la inteligencia artificial.

Los semiconductores son la apuesta ganadora

A diferencia del enfoque más diversificado de Fidelity, tanto BGF World Technology como Polar Capital Global Technology han creado carteras mucho más concentradas, centradas en la infraestructura necesaria para el desarrollo de la inteligencia artificial.

En ambos casos, alrededor del 37% de los activos se invierten en fabricantes de semiconductores, lo que supone casi el doble de la proporción del fondo de Fidelity. Esta diferencia resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta que empresas como Nvidia (NVDA), Broadcom (AVGO) y AMD (AMD) han sido algunos de los principales motores del aumento de valor del sector tecnológico en los últimos años.

No obstante, aunque ambos fondos presentan una exposición muy similar a los fabricantes de chips, existen diferencias significativas en el resto de la cartera.

BGF complementa esta orientación con una elevada exposición al sector de la electrónica de consumo (10,2%), donde Apple (AAPL) suele representar una parte significativa de los activos del fondo, así como con una ponderación considerable en fabricantes de equipos para semiconductores (9,3%) y software de infraestructura (7,6%). Por el contrario, invierte muy poco en software de aplicaciones o en comercio electrónico.

Polar Capital mantiene una cartera diferente. Reduce su ponderación en los fabricantes de equipos para semiconductores (5,5%) y en la electrónica de consumo (3,6%), pero aumenta su exposición al hardware (6,8%) y a las empresas de Internet y contenidos digitales (5,0%). En general, su cartera parece estar más centrada en empresas directamente vinculadas al crecimiento estructural de la inteligencia artificial y la informática de alto rendimiento.

La geografía también influye

Las diferencias no sólo son evidentes entre los distintos sectores, sino también entre las distintas regiones.

El fondo de Fidelity vuelve a destacar como el fondo con mayor diversificación geográfica. Sólo el 52% de la cartera está invertido en Estados Unidos, mientras que el 18% se destina a Europa y el 26% a Asia.

Los fondos de BlackRock y Polar presentan un perfil muy diferente. Ambos concentran dos tercios de sus activos en empresas estadounidenses —el 68% y el 66%, respectivamente—, lo que refleja un firme compromiso con las principales empresas tecnológicas estadounidenses que han liderado el mercado en los últimos años.

Las diferencias se hacen evidentes en Europa. Mientras que Fidelity mantiene una exposición de alrededor del 20%, BlackRock invierte sólo un 2% y Polar Capital, un 5%. La exposición a Asia, sin embargo, es relativamente similar en los tres fondos, oscilando de 24% a 27%, impulsada principalmente por los fabricantes de componentes semiconductores y tecnológicos.

Esta distribución ayuda a explicar en parte la diferencia en el rendimiento. En los últimos años, el mercado bursátil estadounidense ha representado una gran parte de la creación de valor en el sector tecnológico, impulsado por empresas como Nvidia, Microsoft (MSFT), Broadcom, Amazon y Meta. Una mayor exposición a este mercado ha supuesto un importante impulso para BGF y Polar.

Principales Métricas Morningstar para los fondos tecnológicos de mayor tamaño

Fondo BlackRock World Technology

Stephen Welch, analista sénior de fondos de Morningstar, afirma: “El fondo destaca por su equipo directivo experimentado y su marco disciplinado para desenvolverse en el panorama tecnológico, lo que lo convierte en una opción atractiva a un precio adecuado. Pocos gestores del sector tecnológico cuentan con la experiencia que el gestor principal, Tony Kim, aporta a esta estrategia. Sus 11 años de trayectoria lo sitúan en el cuartil superior de sus homólogos de la categoría tecnológica de Morningstar, pero su pericia va mucho más allá y es difícil de igualar”.

Fondo Polar Capital Global Technology

Michael Born, analista de fondos de Morningstar, considera que este fondo representa una estrategia tecnológica muy atractiva. “El fondo sigue beneficiándose de un equipo de primer nivel y de gran envergadura, con un enfoque que favorece su estructura. Mantenemos los ratings de los pilares “Personal” y “Proceso” en “Alto” y “Por encima de la media”, respectivamente. Ambos gestores, Nick Evans y Ben Rogoff, son inversores reflexivos y diligentes que aportan una amplia experiencia en el sector, respaldada por sólidas conexiones con la industria. Tras haber invertido a lo largo de múltiples ciclos tecnológicos y de inversión, los gestores siguen estando bien preparados para desenvolverse en un sector tecnológico en constante evolución».

Fondo Fidelity Global Technology

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