Cómo obtener una renta con los ETFs

La rentabilidad por dividendo y la combinación adecuada de activos son factores importantes a tener en cuenta, junto con el Medalist Rating de Morningstar.

Ilustración de estilo collage con las siglas «ETF» en el centro, rodeadas de monedas y billetes que flotan, y un gráfico de fondo.

Puntos clave

  • Existen ETFs que reparten dividendos en numerosas clases de activos, no solo en acciones; los inversores pueden encontrarlos tanto en la categoría de acciones como en la de bonos, lo que les permite diversificar su cartera.
  • Los ETFs de capitalización reinvierten los dividendos automáticamente, mientras que los ETF de distribución o de renta los pagan periódicamente a los inversores que desean obtener ingresos regulares.
  • A la hora de seleccionar un ETFs de renta, entre los factores clave se encuentran el rendimiento por dividendo y la frecuencia de pago; sin embargo, los pagos de dividendos no suponen una rentabilidad adicional, ya que el precio del ETF se reduce en la cuantía distribuida.

La inversión orientada a los ingresos es una estrategia centrada en generar un flujo de caja regular a partir de las inversiones, normalmente a través de los dividendos de las acciones o los intereses de los bonos. Los inversores orientados a los ingresos suelen dar prioridad a los pagos constantes frente al crecimiento del capital, y utilizan sus carteras para generar ingresos continuos.

¿Debería optar por un ETF de acumulación o por uno de distribución?

Al igual que muchos fondos, los ETFs cuentan con una clase de acciones de capitalización, que reinvierte automáticamente los dividendos o cupones generados por los valores de la cartera del fondo. También disponen de una clase de distribución, que distribuye periódicamente dichos dividendos a los inversores. Para los inversores que buscan obtener ingresos regulares de su cartera, los ETF de distribución pueden resultar especialmente atractivos.

La mayoría de los ETFs europeos utilizan abreviaturas para indicar cómo se gestionan los dividendos. Las más habituales son: «Acc» o «Accumulating» para los ETFs de capitalización y «Dist» o «Distributing» para los ETFs de distribución.

Otra forma de comprobarlo es consultar la ficha del ETF en el sitio web de Morningstar. En la sección «Rendimiento», los inversores pueden consultar el historial de reparto de dividendos, siempre que se trate de un ETF de reparto.

Elegir el tipo de activo generador de ingresos

Muchos inversores piensan inmediatamente en los ETF de renta variable cuando se trata de inversiones orientadas a la rentabilidad, sin embargo, es posible encontrar ETF que reparten dividendos en prácticamente todas las categorías de Morningstar, desde la renta variable hasta la renta fija y en todos los mercados bursátiles mundiales.

Una de las grandes ventajas de generar ingresos regulares a través de los ETFs es que los inversores pueden combinar diferentes tipos de activos, logrando así unos rendimientos más fiables gracias a la diversificación, en lugar de depender exclusivamente de los dividendos de empresas concretas.

Entre las categorías de ETFs que ofrecen un rendimiento por dividendo superior a la de la mayoría de los demás se encuentran las categorías de bonos de mercados emergentes o las categorías de renta variable de los sectores inmobiliario o energético.

Sin embargo, incluso dentro de una misma categoría, los rendimientos por dividendos pueden variar. Por ejemplo, en la categoría «Europe Large Cap» de Morningstar, el UBS Core MSCI Europe UCITS ETF EUR dis presenta un rendimiento acumulado a 12 meses del 3,18 %, frente al rendimiento del 2,03 % del iShares MSCI Europe SRI ETF EUR Dist. El rendimiento acumulado a 12 meses es una medida de los ingresos generados por un fondo durante los últimos 12 meses en relación con su precio actual. Muestra los ingresos que habría obtenido un inversor durante los últimos 12 meses si hubiera mantenido el ETF, expresados como porcentaje del precio actual.

La rentabilidad por dividendo es importante, pero nunca debe ser el único factor

El rendimiento por dividendo es un indicador importante para los inversores en ETFs de distribución. Se calcula dividiendo el dividendo anual pagado entre el precio actual del ETF y expresando el resultado en forma de porcentaje.

No todos los ETF sde la misma categoría ofrecen rendimientos por dividendo similares; de hecho, pueden existir grandes diferencias entre ellos.

Los pagos de dividendos derivados de una inversión en un ETF no constituyen «ganancias adicionales». El importe del dividendo se deduce del valor liquidativo del fondo en la fecha de pago. En otras palabras, cuando el ETF distribuye dividendos, su precio desciende aproximadamente en la misma cuantía que el dividendo distribuido. Por lo tanto, cuanto mayor sea el dividendo distribuido, menor será la parte de los activos del fondo que permanece invertida y generando rentabilidad dentro del ETF, lo que puede reducir su potencial de revalorización a largo plazo si dichos dividendos no se reinvierten.

Buscar altos rendimientos por dividendos sin evaluar los riesgos subyacentes es un error habitual entre los inversores que buscan ingresos. Un alto rendimiento puede reflejar, en ocasiones, la preocupación del mercado por la salud financiera de una empresa, la caída de sus beneficios o un ratio de reparto insostenible, en lugar de una oportunidad atractiva. Las empresas que se encuentran bajo presión pueden mantener dividendos elevados de forma temporal para tranquilizar a los accionistas, pero estos pagos son vulnerables a recortes si los flujos de caja se deterioran. Por lo tanto, centrarse únicamente en el rendimiento puede llevar a los inversores a las denominadas «trampas de dividendos», en las que el flujo de ingresos resulta poco fiable. Este riesgo, sin embargo, se mitiga en gran medida cuando el riesgo se distribuye entre numerosas acciones de dividendos en un ETF.

Compruebe la frecuencia de los pagos de dividendos

Un factor importante a tener en cuenta a la hora de invertir en ETF con fines de generación de ingresos es la frecuencia de los repartos de dividendos. Los ETF de reparto pueden repartir dividendos con periodicidad mensual, trimestral, semestral o anual.

Esta consideración es importante para los inversores que dependen de su cartera de ETF de renta para generar ingresos constantes con los que cubrir sus gastos corrientes, aunque la frecuencia de los repartos no altere la rentabilidad total de la inversión.

Cómo elegir el ETF adecuado para su cartera

Los mejores ETF reciben la calificación «Gold» de Morningstar Medalist Rating, la calificación más alta en una escala de cinco niveles que también incluye las calificaciones Silver, Bronze, Neutral y Negativa.

La calificación «Medalist» es un indicador prospectivo de la confianza de Morningstar en la capacidad de un fondo para obtener un rendimiento superior al de sus competidores, tras tener en cuenta las comisiones y el riesgo a lo largo de un ciclo de mercado. Las calificaciones Oro, Plata y Bronce indican que los analistas esperan que un fondo obtenga un rendimiento superior al de sus competidores a lo largo de un ciclo de mercado completo; las calificaciones Neutra y Negativa significan que los analistas no confían en la capacidad de un fondo para hacerlo.

Para los inversores que buscan una inversión pasiva como eje central de una cartera generadora de ingresos, a continuación se incluye una lista de ETF que cuentan tanto con un Medalist Rating positivo como con un alto rendimiento por dividendo en comparación con sus competidores.

ETF UBS Core MSCI Europe UCITS EUREUA

ETF Invesco S&P 500 UCITS D500

Amundi Core MSCI EMU UCITS ETF MFE

ETF UBS Core MSCI World UCITS UBU7

iShares € Aggregate Bond ESG SRI UCITS ETF IEAG

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