Principales Métricas Morningstar para el ETF Invesco RAFI US Fundamental Value UCITS PRUS
- Categoría Morningstar: RV USA Large Value
- Medalist Rating: Gold
- Rating Morningstar: ★★★★★
- Pilar Proceso: Superior a la media
- Pilar Personas: Superior a la media
- Pilar Matriz: Media
- Pasivo/Activo: Fondo indexado
- Coste: 0,39%
El ETF Invesco RAFI US Fundamental Value comenzó a replicar su nuevo índice en marzo de 2026, pero eso no ha modificado su objetivo contrarian, que rompe la relación entre el precio y la ponderación.
El fondo cotizado en bolsa (ETF) sigue ahora el índice RAFI Fundamental U.S., que utiliza el valor contable más los activos intangibles, el flujo de caja ajustado, las ventas ajustadas y los dividendos más las recompras de acciones para clasificar cada título según su valor fundamental. Tras evaluar cerca de 3.000 acciones estadounidenses, incluye únicamente aquellas de gran y mediana capitalización, cubriendo el 86% superior por tamaño de valor fundamental. Pondera los componentes según su tamaño fundamental en lugar de por capitalización bursátil, lo que crea una disciplina sistemática de “comprar barato, vender caro” a medida que los precios se alejan de los fundamentos.
La estrategia utiliza medias móviles de los últimos cinco años para la mayoría de sus indicadores fundamentales, lo que aporta estabilidad a la cartera y ayuda a limitar la rotación innecesaria. Esto también hace que la estrategia sea menos reactiva a las noticias a corto plazo. Su énfasis en los fundamentos mantiene la cartera firmemente en el territorio del valor, al tiempo que le permite incluir algunas acciones de crecimiento.
El fondo mantiene valores de gran capitalización de valor consolidados, como Berkshire Hathaway y JPMorgan Chase, junto con acciones de mayor crecimiento como Apple, Microsoft y Meta Platforms cuando sus fundamentales parecen atractivos. Esta flexibilidad le da al fondo una ventaja sobre otros fondos similares que excluyen por completo las acciones de crecimiento, especialmente cuando las acciones tecnológicas fundamentalmente sólidas lideran el mercado, como hemos visto en los últimos años.
Esa exposición adicional al crecimiento ha beneficiado enormemente al fondo, que ha superado la media de la categoría de Morningstar de renta variable de gran capitalización de valor de EE.UU. en 3,31 puntos porcentuales anualizados desde su lanzamiento en noviembre de 2007 hasta mayo de 2026. Las rentabilidades ajustadas al riesgo también fueron más sólidas.
La ventaja del fondo ha quedado especialmente patente durante los períodos de recuperación tras las recesiones económicas. Obtuvo una rentabilidad superior al 41% en 2009, superando la media de la categoría en más de 12 puntos porcentuales, y registró una subida de más del 30% en 2021 tras la caída provocada por la pandemia del coronavirus, frente a la media de la categoría, que se situó en el 25%. Aunque la estrategia requiere paciencia cuando los fundamentales pierden atractivo, su enfoque contrarian y disciplinado ha recompensado a los/las inversores/as a largo plazo.
Aspectos destacados del rendimiento
Este ETF domiciliado en Irlanda cuenta con un historial impresionante. Su rentabilidad anualizada del 10,16% superó la media de la categoría de acciones de valor de gran capitalización de EE.UU. en 3,31 puntos porcentuales desde su lanzamiento en noviembre de 2007 hasta mayo de 2026.
La inclusión de acciones de crecimiento en la cartera permitió al fondo aprovechar gran parte del auge tecnológico que ha dominado la rentabilidad del mercado en los últimos años. Sin embargo, la inclusión de estas acciones también conlleva una mayor volatilidad y un mayor riesgo de caída. Por ejemplo, la desviación estándar del fondo, de 17,26, fue un 6% superior a la media de la categoría desde su creación en 2007 hasta mayo de 2026. Es cierto que las rentabilidades a largo plazo y las rentabilidades ajustadas al riesgo superiores demuestran que las ventajas de incluir acciones de alto crecimiento con sólidos fundamentos han superado con creces los aspectos negativos. El ratio de Sharpe del fondo, de 0,57, superó la media de la categoría, de 0,40, durante el mismo periodo.
Aunque el fondo obtuvo un rendimiento superior en la mayoría de los entornos de mercado, su verdadera ventaja se pone de manifiesto en el periodo de recuperación tras las recesiones económicas, cuando su amplio alcance le permite sacar partido de los repuntes generalizados. La estrategia obtuvo una rentabilidad superior al 41% en 2009, tras la crisis financiera mundial, más de un 12% por encima de la media de la categoría. En 2021, tras la caída provocada por la pandemia de coronavirus, la estrategia obtuvo una rentabilidad superior al 30%, frente a la media de la categoría, que se situó en el 24,93%.

