¿Por qué los mercados no parecen preocuparse por la última subida de los precios del petróleo?

Los inversores esperan que el repunte provocado por la guerra con Irán sea de corta duración.

Puntos clave

  • Los precios del petróleo han vuelto a superar los 95 USD por barril, tras la ruptura del alto el fuego en la guerra de Irán y la reanudación de los combates.
  • Las acciones y los rendimientos de los bonos apenas han reaccionado, a diferencia de las caídas registradas cuando comenzó la guerra a finales de febrero.
  • Los analistas señalan que los inversores vuelven a pasar por alto las subidas a corto plazo del precio del petróleo con la esperanza de que se resuelva la guerra.

Hace apenas unas semanas, los inversores contaban con que la resolución del conflicto con Irán proporcionara un contexto favorable para los mercados bursátiles y de renta fija. Sin embargo, a pesar de que se han reanudado los combates, los inversores parecen, en su mayoría, restarle importancia. La expresión que está en boca de todos es “mirar más allá” del conflicto.

Los precios del crudo Brent superaron los 95 USD por barril el miércoles, su nivel más alto en seis semanas, después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, amenazara con una nueva escalada del conflicto. Los inversores han ganado confianza a la hora de mirar más allá de las crisis geopolíticas desde que comenzó la guerra a finales de febrero y se produjo una ola de ventas en los mercados, en medio de los temores a un repunte de la inflación impulsado por los precios de la energía. Sin embargo, aunque el alto el fuego que entró en vigor en abril impulsó un repunte de alivio, su ruptura este mes apenas ha afectado al impulso alcista. En cambio, la atención se centra ahora en gran medida en la solidez prevista de los resultados empresariales, en particular en la continua expansión de la inteligencia artificial.

En el fondo, los inversores siguen convencidos de que, a pesar de que el conflicto se haya reavivado, el presidente Trump no lo mantendrá durante mucho tiempo. “Parte de la explicación puede residir en que los inversores siguen confiando en el denominado ‘TACO trade’, con la expectativa de que los responsables políticos intervengan en caso de que el crecimiento económico se vea amenazado”, explica Anna Macdonald, directora de estrategia de inversión de Hargreaves Lansdown. (“TACO” es un acrónimo que significa “Trump siempre se acobarda”).

Esto se produce mientras Estados Unidos sigue lanzando ataques contra Teherán, y Washington advirtió el miércoles de que pronto lanzaría un ataque contra una instalación nuclear iraní fuertemente fortificada, lo que supone el último recrudecimiento de este conflicto que ya dura casi cinco meses. Los precios del petróleo han subido ya alrededor de un 30% desde principios de julio.

“Da la impresión de que los mercados simplemente quieren dejar de pensar en el estrecho de Ormuz”, afirma Mike Bell, director de estrategia de mercado de RBC BlueBay Asset Management. “A excepción de los operadores y operadoras del sector del petróleo y el gas, la mayoría de los/las inversores/as, tanto en acciones como en bonos, parecen estar prestando menos atención al aumento de los precios del petróleo de lo que quizá deberían”.

Mark Haefele, director de inversiones de UBS, afirma que el banco espera que ambas partes, en última instancia, “busquen una vía hacia una solución diplomática”. No obstante, añade que el endurecimiento del mercado del petróleo sigue suponiendo un riesgo para el mercado en general.

La subida del precio del petróleo aún no ha provocado un repunte de la inflación

Es posible que los inversores también estén a la espera de ver si las fluctuaciones a corto plazo del precio del petróleo se traducen en subidas de precios y en cambios en la política de tipos de interés, y en qué momento podría ocurrir. “En última instancia, todo se reduce a la inflación. La inflación en Europa es del 2,8%, y en el Reino Unido es aún más baja a día de hoy, situándose en el 2,6%”, afirma Michael Field, estratega jefe de mercados europeos de Morningstar. “Mientras la inflación se mantenga en niveles relativamente bajos o siga descendiendo, a los inversores les preocupa menos el aumento de los precios del petróleo, que, de todos modos, consideran algo temporal”.

La inflación en EE.UU. también descendió más de lo previsto, hasta situarse en el 3,5% en junio, tal y como revelaron los nuevos datos publicados la semana pasada. No obstante, Field advierte contra la complacencia, ya que es probable que las nuevas perturbaciones tarden algún tiempo en manifestarse. “Me preocupa que la inflación tarde meses en hacerse notar. Es posible que aún no hayamos alcanzado el punto álgido”.

Tanto la Reserva Federal de EE.UU. como el Banco de Inglaterra se han resistido hasta ahora a subir los tipos de interés en respuesta a la crisis energética de Oriente Medio, mientras que el Banco Central Europeo aplicó una subida de 25 puntos básicos en junio. Sin embargo, a fecha de este miércoles, los operadores descontaban una probabilidad del 70% de que la Reserva Federal de EE.UU. aplicara una subida de al menos un cuarto de punto en septiembre, según la herramienta FedWatch de la CME.

Mientras tanto, los operadores petroleros han comenzado a advertir de que una crisis en el suministro de petróleo podría resultar más grave ahora que al inicio del conflicto con Irán, ya que las reservas mundiales se han reducido considerablemente. “Dado que las reservas son menores que antes, cualquier equilibrio de este tipo se produciría a precios más elevados, como los que estamos viendo ahora”, afirma Naveen Das, analista sénior de petróleo crudo de Kpler.

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