Si desea conocer el rendimiento de un fondo, lo primero que debe consultar es la rentabilidad total. Sin embargo, dicho rendimiento pierde relevancia si son pocos los partícipes que pueden beneficiarse de él.
Para hacerse una idea más clara de qué fondos han creado o destruido más valor en términos de dólares, la creación de valor constituye un mejor indicador. Para profundizar en este aspecto, hemos clasificado la base de datos de Morningstar sobre fondos de inversión y ETFs domiciliados en EE.UU., centrándonos en aquellos que registraron el mayor incremento en el volumen de activos durante el periodo de 10 años que finalizó en 2025, tras restar las entradas y salidas totales registradas durante ese mismo periodo. La cifra resultante refleja cuánto crecimiento ha generado (o destruido) un fondo a partir de la revalorización del mercado en USD.
En estudios anteriores, hemos analizado a los principales “generadores de valor” del sector de los fondos de inversión, que consisten principalmente en grandes fondos convencionales pertenecientes a grupos como Vanguard, Fidelity y American Funds.
Hoy analizaremos el mismo tema desde una perspectiva opuesta, centrándonos en los fondos que han perdido valor para los inversores en los últimos 10 años. (Para obtener más detalles, consulte la sección “Metodología” al final de este artículo).
Dos observaciones importantes: este estudio no incluye los ETFs de renta fija ni los ETFs de la categoría de Morningstar “sociedades limitadas del sector energético”, ya que el reparto de sus rendimientos puede complicar la estimación de las pérdidas acumuladas de los fondos. Además, se centra en los resultados de los inversores con posiciones exclusivamente largas que invierten directamente en cada fondo; no refleja las variaciones en el patrimonio de los inversores que pudieran haber invertido en derivados vinculados a estos fondos, como opciones sobre ETFs, o mediante ventas en corto de ETFs. En otras palabras, nos centramos en los activos sobre los que estos fondos cobraban comisiones.
Los resultados: la especulación tiene un alto coste
Los ‘destructores de riqueza’ son, principalmente, un grupo heterogéneo de categorías de fondos más especializadas.
Los 15 fondos que más valor han perdido en los últimos 10 años
Siete de los quince fondos principales de nuestra lista pertenecen a la categoría de fondos de renta variable inversos, diseñados para aumentar su valor cuando un índice de referencia o un tipo de activo concreto cae. Estos fondos llegan en ocasiones a los primeros puestos al apostar en contra del mercado; por ejemplo, muchos fondos que apostaron en contra de las acciones estadounidenses registraron una subida del 15% o más en 2022. Sin embargo, dado que la rentabilidad del mercado suele ser positiva la mayor parte del tiempo, los resultados a largo plazo no han sido muy satisfactorios.
Y aunque, en teoría, los/las accionistas podrían utilizar estos instrumentos con fines de negociación a corto plazo, los datos sobre flujos de fondos que hemos analizado sugieren que eso no suele funcionar. El fondo ProShares UltraProShort QQQ SQQQ, por ejemplo, tiene como objetivo ofrecer el triple de la rentabilidad opuesta a la del índice Nasdaq 100 y generó unas pérdidas totales estimadas de 12.500 millones USD para los inversores. El fondo experimentó salidas netas en los años en que su índice de referencia bajó (2018 y 2022) y entradas el resto de años, cuando el índice se disparó al alza. Estos fondos también están sujetos a la ‘decadencia de la volatilidad’, una pérdida gradual de valor que se deriva de las matemáticas básicas de la capitalización diaria, especialmente en mercados volátiles.
Sin embargo, las apuestas apalancadas por una subida de la rentabilidad también provocaron malos resultados en dos de los demás fondos de nuestra lista: el Direxion Daily 20+ Yr Treasury Bull 3X ETF TMF y el ProShares Ultra Bloomberg Natural Gas BOIL. Ambos fondos sufrieron fuertes pérdidas debido a sus apuestas apalancadas por los bonos del Tesoro de larga duración y el gas natural, respectivamente.
Incluso sin los efectos nocivos del apalancamiento, el ETF KraneShares CSI China Internet (KWEB), el índice de bonos del Tesoro a largo plazo de la serie Fidelity (FTLTX) y el iShares Ethereum Trust (ETHA) generaron pérdidas significativas durante el periodo analizado en nuestro estudio. Un enfoque extremadamente limitado en empresas relacionadas con Internet con sede en China resultó especialmente perjudicial para el fondo KraneShares, que acumuló unas pérdidas estimadas de 5.200.000.000 USD para sus accionistas. Todos estos fondos sufrieron grandes pérdidas en dólares debido a una combinación de malos resultados y flujos de fondos en momentos poco oportunos.
El fondo ARK Innovation ARKK ocupó el cuarto puesto de la lista, con unas pérdidas estimadas para los accionistas de 5.000 millones USD durante el periodo de diez años (lo que suponeun descenso respecto a los 7.000 millones USD estimados en el estudio del año pasado). El fondo registró una rentabilidad total del 35,7% en 2019, seguida de una subida del 152,5% en 2020. Atrajo enormes flujos de activos en 2020 y 2021 (por un total estimado de 14.100 millones USD), pero las rentabilidades se vieron diezmadas en el mercado bajista de 2022, cuando perdió un 67,0% en el conjunto del año. El fondo recuperó parte de sus pérdidas tras situarse entre el 5% superior de la categoría de crecimiento de mediana capitalización de Morningstar tanto en 2023 como en 2025; además, obtuvo una rentabilidad total positiva durante el periodo de diez años que finalizó en 2025. Aun así, muchos/as accionistas a largo plazo siguen en números rojos en términos de dólares, ya que invirtieron cuando el rendimiento ya había alcanzado su punto álgido.
ARK Genomic Revolution (ARKG), que ocupa el quinto puesto de la lista con unas pérdidas estimadas para los/las accionistas de 4500 millones USD, vivió una experiencia similar. Sus activos se dispararon a raíz de su espectacular rendimiento en 2019 y 2020 (cuando registró una rentabilidad acumulada superior al 300%), pero posteriormente el fondo perdió alrededor del 34% en 2021 y otro 54% en 2022.
Conclusiones para los inversores
Los mayores destructores de valor del sector de los fondos demuestran que no hay garantía de éxito, ni siquiera en un entorno de mercado generalmente favorable. Además, constituyen un valioso ejemplo de cómo no se debe invertir. (Como solía decir Charlie Munger: “Invierta, invierta siempre”). Las estrategias volátiles y especulativas suelen conducir a malos resultados, y los instrumentos de inversión apalancados e inversos pueden resultar especialmente desastrosos. Tal y como hemos constatado en otros estudios, a los/las inversores/as les han ido mucho mejor los fondos poco llamativos pero convencionales que realizan inversiones sencillas en las principales áreas del mercado.
Metodología
La destrucción de valor durante el periodo de 10 años refleja la suma de la depreciación anual en USD correspondiente a cada uno de los últimos 10 años naturales, a partir de 2016. Calculamos la depreciación restando los flujos acumulados de un fondo durante ese periodo de 10 años de la diferencia entre sus activos iniciales y finales. En lo que respecta a los ETF, el cálculo no distingue entre los flujos que reflejan el equilibrio normal entre la oferta y la demanda y aquellos que se derivan de operaciones de “creación para préstamo”, en las que un creador de mercado crea participaciones con el fin de facilitar una venta en corto del ETF. En estos casos, sigue existiendo un/a inversor/a en largo, es decir, el/la comprador/a de las participaciones del ETF que el/la vendedor/a en corto ha tomado prestadas y vendido en corto.
Nuestro método para estimar la depreciación del capital es coherente con la forma en que los fondos contabilizan las plusvalías y minusvalías en los estados financieros que presentan ante la Comisión de Valores y Bolsa. Hemos comparado nuestras estimaciones con los datos comunicados por las sociedades gestoras de los fondos en cuestión y hemos constatado que nuestras estimaciones se aproximan a las cifras que estas han comunicado.
Por ejemplo, aquí tiene un enlace a los informes anuales que ARK presentó durante el periodo de diez años finalizado el 31 de diciembre de 2025, correspondientes a ARK Innovation. La cifra relevante en cada informe anual es el “Aumento (disminución) neto de los activos netos resultante de las operaciones” del ETF, que figura tanto en su “Cuenta de resultados” como en su “Estado de variaciones de los activos netos”. Hemos sumado estas cifras de cada informe anual para corroborar nuestras estimaciones.


