En su primer discurso como presidente de la Reserva Federal, pronunciado en el simposio económico anual de Jackson Hole (Wyoming), Kevin Warsh hizo hincapié en la lucha contra la inflación. No obstante, los economistas señalan que aún no está claro cuándo subirá los tipos de interés el banco central.
El discurso de Warsh era muy esperado, incluso tras la última reunión de política monetaria de la Fed celebrada en julio, en la que, según los economistas, ofreció una imagen confusa sobre su disposición a subir los tipos de interés para combatir la inflación. El viernes por la mañana, en la conferencia organizada por la Reserva Federal de Kansas City, Warsh pareció abordar esas preocupaciones. “La estabilidad de los precios no se produce por sí sola, ni la inflación vuelve necesariamente a su media. Es tarea de la Fed garantizar la estabilidad de los precios”, afirmó.
La reacción del mercado de bonos ante el discurso fue moderada. Las expectativas de una subida de tipos por parte de la Fed en septiembre aumentaron hasta casi el 60%, desde un nivel inferior al 40%, aunque esa cifra sigue siendo inferior a las probabilidades previstas para la reunión celebrada en julio. Los economistas señalan que el factor determinante podría ser lo que revelen los próximos datos sobre la inflación.
A continuación se presentan algunas conclusiones sobre lo que afirmó Warsh acerca de la inflación, el mandato de la Reserva Federal y lo que, en opinión de los economistas, todo ello significa de cara al anuncio de la próxima decisión sobre los tipos de interés, previsto para el 16 de septiembre.
La visión de Warsh sobre la inflación tiene sus pros y sus contras
“Aunque no ha hecho ninguna promesa, Kevin Warsh parece dispuesto a subir los tipos de interés. Warsh destacó la solidez de la actividad real, restó importancia a los riesgos del mercado laboral y afirmó que la elevada inflación debería ser la ‘prioridad principal’ de la Fed en estos momentos.”
“Una declaración clave fue que Warsh afirmó que ‘le resultaría muy difícil calificar las condiciones financieras generales como restrictivas’. Sin embargo, dada la descripción que hace Warsh de un régimen económico en el que la inflación es prácticamente la única preocupación del doble mandato de la Reserva Federal, sería conveniente adoptar una postura más restrictiva. Esto exige tipos de interés más altos. Es posible que Warsh siga optando por una pausa en septiembre para recabar más datos. Conserva la opción de esperar y ver si la inflación tiende a bajar por sí sola. No obstante, hablfa como alguien que tiene previsto subir los tipos. Parece muy probable que Warsh suba los tipos en la reunión de octubre.
“Llama la atención que Warsh mencionara los datos de inflación ‘mejores de lo esperado’ de los últimos meses, al tiempo que señalaba que no está claro que ‘las tendencias subyacentes hayan mejorado de forma significativa’. Los mercados, por el contrario, habían interpretado los últimos datos de inflación de forma más optimista, rebajando sus expectativas respecto a las subidas de tipos”.
—Preston Caldwell, economista principal para EE.UU. de Morningstar
Es probable que los datos de inflación más sólidos inclinen a la Reserva Federal a subir los tipos de interés
“En su primer discurso de tono duro en Jackson Hole como presidente, Kevin Warsh afirmó que, dado que la inflación ‘se sitúa por encima de nuestro objetivo del 2%’, el enfoque principal de la Fed en estos momentos debería ser ‘que la inflación subyacente avance hacia nuestro objetivo de forma clara y a una velocidad suficiente… de lo contrario, tenemos trabajo por delante’”. También reconoció que “los datos del PCE y del IPC de este verano fueron mejores de lo esperado”, pero subrayó que “no me indican que las tendencias subyacentes hayan mejorado de forma significativa”. El discurso de Warsh sugiere que es posible una subida de tipos en septiembre si el IPC y el IPP de agosto se sitúan en niveles más sólidos, pero seguimos esperando que la inflación subyacente del IPC y del PCE se sitúe en torno al 0,2% en agosto y que el FOMC mantenga los tipos sin cambios”.
—Jan Hatzius, economista jefe y director de investigación de Goldman Sachs
Aclarando las dudas sobre el objetivo de inflación
“El discurso del presidente de la Reserva Federal, Warsh, en Jackson Hole abordó muchas de las principales preocupaciones del mercado en relación con su agenda política. Lo más importante es que Warsh dejó claro que su objetivo es alcanzar una inflación del PCE del 2%. Esto contrasta con sus comentarios en la rueda de prensa de julio, que parecían crear confusión en cuanto a su indicador de inflación preferido.
“Warsh también nos dio una idea de cómo concibe la ‘inflación subyacente’, señalando que el 54% de los bienes y servicios de la cesta del PCE registran una variación interanual superior al 3%, y que este porcentaje era mucho menor antes de la pandemia. No se trata de una función de reacción estricta, pero aporta mucha más información de la que ha estado dispuesto a compartir en el pasado. Ofrece a los mercados una idea de cómo aborda la eliminación de los choques idiosincrásicos. Y la conclusión es claramente restrictiva”.
“Algunos analistas sostuvieron que Warsh utilizaría los grupos de trabajo como excusa para retrasar las subidas de tipos. Warsh aclaró que “sus recomendaciones no influirán en absoluto” en las decisiones de política monetaria a corto plazo. Warsh también afirmó que “los tipos de interés a corto plazo son la herramienta predominante para cumplir el doble mandato”. Esto sugiere que no considera que la reducción del balance sea una alternativa a las subidas de tipos, aunque sí afirmó que “debemos prestar atención al dinero creado por el banco central”. Es decir, sigue siendo un defensor de la política de reducción del balance.
“El discurso de Warsh nos ha animado. Pero hablar es fácil. Teniendo en cuenta los comentarios de Warsh de que la Fed debería centrarse en las tendencias en lugar de en ‘datos aislados’ y de que la inflación subyacente no ha ‘mejorado de forma significativa’ en los últimos meses, ahora le corresponde a él llevar a cabo una subida de tipos en septiembre (a menos que los datos de empleo e inflación de agosto sean muy débiles). De lo contrario, probablemente perderá la credibilidad que ha ganado hoy. Llevamos tiempo abogando por una subida en septiembre. Aún no damos la victoria por ganada, pero sin duda nos sentimos más seguros tras el discurso de hoy”.
—Aditya Bhave, economista estadounidense, BofA Securities
El próximo informe sobre el I.P.C. será decisivo
“En un discurso en Jackson Hole, ambicioso y muy esperado, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, fue el protagonista de la noticia que más influyó en los mercados al afirmar claramente que, a menos que ‘la inflación subyacente avance hacia nuestro objetivo, de forma clara y a una velocidad suficiente… tenemos trabajo por delante’”. Warsh también señaló que “aunque los datos de inflación de este verano han sido mejores de lo esperado, no me indican que las tendencias de la inflación subyacente hayan mejorado de forma significativa”, y consideró que las condiciones financieras no son restrictivas en la actualidad.
“Si se analizan en su conjunto los comentarios del presidente, aunque sí afirmó que ‘me presento hoy aquí comprometido con una disciplina, no con una decisión’, creemos que dejó pocas dudas de que los datos sobre la inflación del Índice de Precios al Consumo correspondientes a agosto —que se publicarán apenas unos días antes de la reunión de la Reserva Federal de septiembre— serán cruciales. Es muy posible que esos nuevos datos determinen si la mayoría de losf doce miembros con derecho a voto del Comité Federal de Mercado Abierto han visto motivos suficientes para votar a favor de una subida de “los tipos de interés a corto plazo [que] son la herramienta predominante para cumplir el doble mandato”.
—Rich Clarida, asesor económico de PIMCO y exvicepresidente de la Junta de la Reserva Federal
La inflación del P.C.E. sigue marcando la política de la Reserva Federal
“La reunión de Jackson Hole no se centró tanto en dar señales sobre septiembre como en restablecer la claridad y la credibilidad. El presidente Warsh reafirmó que la inflación del PCE del 2% sigue siendo el objetivo firme de la Fed, que los tipos de interés siguen siendo la principal herramienta de política monetaria y que la reciente racha de datos de inflación más moderados aún no ha demostrado una mejora significativa en las tendencias subyacentes. Aunque no ofreció orientaciones prospectivas, dejó claro que, dado que los mercados laborales se mantienen estables, el crecimiento es resistente y las condiciones financieras no son especialmente restrictivas, la responsabilidad recae en los datos de inflación. Los mercados parecen haberse tranquilizado ante esa claridad, con unos rendimientos a corto plazo más elevados acompañados de una estabilidad en los rendimientos a largo plazo, lo que sugiere una mayor confianza en el marco de lucha contra la inflación de la Reserva Federal.»
—Daniel Siluk, director global de activos a corto plazo y liquidez y Gestor de Cartera de Janus Henderson Investors
Warsh sigue sin ofrecer orientación prospectiva sobre la política monetaria futura
“En su primer discurso en Jackson Hole como presidente, Kevin Warsh presentó un mensaje inequívocamente ‘halcón’, aunque, como es habitual, no incluyó ninguna orientación prospectiva sobre los próximos pasos de la Fed. Warsh señaló que los avances desinflacionistas no han sido suficientes y, dado que el crecimiento es sólido, el empleo se mantiene estable y las condiciones financieras son flexibles, su diagnóstico se inclina claramente hacia el mantenimiento de los tipos en niveles más altos y, potencialmente, hacia su subida si la inflación no mejora. A corto plazo, creemos que la política monetaria dependerá de los próximos datos de inflación, que confirmarán o contradirán las cifras de inflación más moderadas registradas este verano. Según los mercados, es ligeramente más probable que se produzca una subida en septiembre que lo contrario. Creemos que la decisión de septiembre será muy reñida, pero nos inclinamos por que unos datos más moderados sobre el empleo y la inflación sirvan de base para mantener los tipos sin cambios una vez más.”
—Christopher Hodge, economista jefe para EE.UU. de Natixis.

