Puntos clave
- Según los analistas, entre las acciones menos vulnerables a los efectos disruptivos de la inteligencia artificial podrían figurar aquellas pertenecientes a sectores regulados y con un alto uso de capital que cuenten con margen para mejorar la eficiencia.
- Según señalan, la banca, las telecomunicaciones y los servicios públicos figuran entre los sectores con mayor potencial de crecimiento gracias a las eficiencias que aporta la inteligencia artificial.
- Los sectores de la sanidad, el transporte y la logística también parecen estar en condiciones de beneficiarse de una optimización de los procesos.
Dado que la inteligencia artificial amenaza con revolucionar sectores que van desde el software hasta el derecho, los inversores se han lanzado a la búsqueda de aquellos sectores que más pueden beneficiarse de ello.
Los argumentos a favor de los «facilitadores de la IA» son evidentes: los desarrolladores de modelos generativos, los fabricantes de chips y los centros de datos son fundamentales para el desarrollo y la adopción de la tecnología de la próxima generación. Sin embargo, más allá de eso, identificar a los «aplicadores de la IA» que tienen éxito no resulta tan sencillo.
«En lo que respecta a los beneficiarios, la línea que separa a quienes se beneficiarán de quienes saldrán perdiendo en un mundo dominado por la inteligencia artificial es muy delgada», afirma Marc Schartz, gestor de carteras de renta variable europea en Janus Henderson Investors.
En este sentido, según los analistas, una regla general podría ayudar a determinar qué empresas y sectores son los que más probabilidades tienen de beneficiarse: se trata de sectores altamente regulados y con un elevado uso de capital, cuyos servicios principales no van a quedar obsoletos por culpa de la IA, pero cuya numerosa plantilla podría reasignarse —o prescindirse de ella— en lo que respecta a las tareas manuales.
Los bancos podrían salir ganando con la IA
«Hay dos sectores que, en nuestra opinión, encajan perfectamente en este contexto», afirma Schartz. «El primero son los bancos: hay margen para la optimización, pero también se trata de un sector muy regulado y que requiere grandes inversiones de capital. Es poco probable que una empresa emergente de inteligencia artificial vaya a desplazar a los bancos de la noche a la mañana».
Según Joel Copp-Barton, gestor sénior de carteras de clientes de Invesco, Santander (SAN) podría ser uno de los principales beneficiarios, ya que el banco español se ha fijado el objetivo de obtener un aumento de 1.000 millones de euros gracias a las mejoras en la eficiencia impulsadas por la inteligencia artificial en los próximos años.
BBVA (BVA) y Lloyds (LLOY) también destacan como ejemplos destacados, según Copp-Barton, quien ha señalado unos sólidos fundamentos subyacentes. Por su parte, Michael Field, estratega jefe de mercados europeos de Morningstar, destaca el importante potencial alcista tanto de NatWest (NWG) como de Svenska Handelsbanken (SHB.A), y señala que los bancos más grandes son los que se encuentran en mejor posición para invertir en inteligencia artificial.
Schartz también destaca el potencial de las empresas de telecomunicaciones, que se encuentran entre los mayores empleadores de Europa y cuentan con importantes infraestructuras físicas. Copp-Barton se muestra de acuerdo y destaca las posibilidades de optimización que existen, en términos más generales, entre las empresas de telecomunicaciones y de servicios públicos: «Tienen una gran cantidad de mano de obra, una gran cantidad de datos y una gran cantidad de procesos».
Los analistas señalan el potencial alcista de grandes empresas como Deutsche Telekom (DTE), así como de empresas del sector energético y tecnológico como Schneider Electric (SU) y Siemens Energy (ENR).
Según Schartz, en algunos casos las empresas pueden reinventarse para la nueva era de la IA. Nokia (NOKIA) es un claro ejemplo, afirma: la empresa finlandesa atravesó una «situación desesperada» durante muchos años tras la primera ola de teléfonos móviles, y ahora está emergiendo como líder en las redes ópticas necesarias para la comunicación entre centros de datos.
Transporte, logística y asistencia sanitaria
Según Copp-Barton, de Invesco, entre los otros sectores que se beneficiarán de una optimización similar de los procesos se encuentran el transporte y la logística.
«Podría haber mejoras en los procesos que lo hagan más eficaz y sólido, sobre todo si se dispone de activos pesados. En un almacén, todo gira en torno a los procesos, y si se logran llevar a cabo mejor, de forma más eficiente y más rápida, las ventajas son considerables», afirma.
Las empresas del sector sanitario, y en particular las farmacéuticas, también deberían salir beneficiadas, según Field, de Morningstar. «El sector sanitario es probablemente un ámbito importante del que quizá no se habla lo suficiente. Las barreras de entrada son bastante elevadas. La inteligencia artificial puede analizar los ensayos clínicos y mejorar la rentabilidad», afirma.
En algunos casos, esa adopción ya se está produciendo, afirma Hywel Franklin, gestor de carteras del fondo Mirabaud Discovery Europe Fund. Un ejemplo es la empresa escandinava de servicios sanitarios Ambea AMBEA, que utiliza la inteligencia artificial para optimizar la gestión de citas y las tareas administrativas, y así permitir que el personal se dedique de nuevo a la atención a los pacientes, señala.
«En todo el continente, las empresas se están beneficiando de la automatización de las tareas rutinarias, la agilización de los procesos de investigación y comunicación, la mejora del servicio al cliente y la optimización de los controles de cumplimiento», según Franklin.
Los analistas prevén que la implantación de la inteligencia artificial continúe a buen ritmo en los próximos meses, aunque cada vez más puestos de trabajo corran el riesgo de desaparecer o verse afectados. Sin embargo, señalan que podrían pasar aún entre dos y tres años antes de que se materialicen los avances más significativos. «Pasarán más años que meses antes de que se hagan patentes los efectos reales», afirma Copp-Barton.

