Puntos clave
- Las acciones de la empresa alemana de electrónica de defensa Hensoldt se mantienen estables en 2026 tras el repunte registrado en 2025, en un contexto de debilidad generalizada de los valores del sector de la defensa.
- Muchos inversores consideran que la especialización de la empresa en sensores y guerra electrónica supone una ventaja, teniendo en cuenta las prioridades del rearme europeo.
- Los analistas no se ponen de acuerdo sobre si las acciones de Hensoldt podrán tener una rentabilidad similar a la de su máximo histórico anterior.
El mayor escrutinio por parte de los inversores ha frenado el repunte de Hensoldt HAG, al igual que el de otras empresas del sector. Los inversores se preguntan ahora si las acciones del sector de la defensa podrán repuntar de nuevo y cuál podría ser el catalizador.
Las acciones de esta empresa alemana especializada en sensores y guerra electrónica se han mantenido estables en lo que va de año y han perdido un 20 % en los últimos 12 meses, ya que el mercado exige pruebas de que los ambiciosos compromisos europeos en materia de defensa se traduzcan en pedidos concretos. La empresa se ha quedado rezagada con respecto a sus competidores del índice Morningstar Europe Aerospace & Defense, que ha subido un 4 % este año.
A 72 euros por acción, las acciones de Hensoldt cotizan actualmente con un descuento del 19 % respecto al precio objetivo medio de los analistas, que es de 89 euros, y con un descuento aún mayor respecto a la estimación del valor razonable de Morningstar.
Con un rating de 5 estrellas, la analista de Morningstar, Loredana Muharremi, sitúa la estimación del valor razonable de Hensoldt en 110 euros —en línea con su máximo histórico— y la califica de «principal beneficiaria» del auge del gasto en defensa en Europa.
Muharremi afirma que este objetivo refleja el papel de la empresa como «actor principal en el sector de la electrónica de defensa, en crecimiento estructural», con vínculos fundamentales con la defensa aérea, la inteligencia de señales y la modernización de vehículos terrestres, así como con los medios necesarios para convertir el aumento de los presupuestos de defensa europeos en «un crecimiento sostenido de los beneficios y del flujo de caja».
Christian Cohrs, analista de Warburg Research, ha fijado un precio objetivo de 91 euros, en línea con el de otros analistas. «Dado su papel como principal proveedor de sistemas electrónicos de defensa para las plataformas militares alemanas en todos los ámbitos, la empresa se encuentra bien posicionada para beneficiarse de la modernización en curso de las Fuerzas Armadas alemanas», afirma.
Principales Métricas Morningstar para las acciones de Hensoldt
- Estimación del valor razonable: 110,00 EUR
- Rating Morningstar: ★★★★★
- Morningstar Economic Moat Rating: Amplio
- Uncertainty Rating de Morningstar: Medio
Sin embargo, hay quienes se muestran menos optimistas. Jens-Peter Rieck, analista de investigación de renta variable de la empresa alemana mwb research, es una voz aislada al considerar que la acción está sobrevalorada. Con un precio objetivo de 62 euros y un rating de «vender», afirma que el mercado está valorando erróneamente a Hensoldt como una empresa con un modelo de crecimiento «estructural», en lugar de como un proveedor «cíclico» del sector de la defensa.
«Dependiendo de cómo evolucione el actual ciclo de gasto en defensa, incluso nuestro precio objetivo podría resultar, en última instancia, demasiado elevado», afirma Rieck. A pesar de que la empresa se centra en el ámbito tecnológico, añade que «una parte sustancial de su generación de flujo de caja sigue vinculada a los ciclos tradicionales de contratación en el sector de la defensa» y, por lo tanto, sigue siendo vulnerable a la «futura normalización del gasto».
¿Podrán las acciones de Hensoldt tener una rentabilidad similar a la del año pasado?
Para que Hensoldt pueda volver a alcanzar esos objetivos de cotización más elevados —y, de hecho, los máximos de su repunte de 2025—, podría ser necesario un giro geopolítico favorable.
«El factor desencadenante más evidente sería un resultado excepcionalmente optimista de la Cumbre de la OTAN del próximo mes, sobre todo si los compromisos de gasto superan las expectativas actuales», afirma Rieck.
Según los analistas, lo más probable es que los inversores necesiten ver más pruebas de que la empresa puede aumentar sus pedidos y beneficiarse de la mayor expansión militar en Europa. Los resultados del segundo trimestre, que se darán a conocer el 31 de julio, ofrecerán una nueva perspectiva al respecto.
«Es probable que el camino de vuelta a los máximos anteriores requiera una renovada confianza en que el gasto en defensa se está traduciendo en pedidos, ingresos y flujo de caja. La adjudicación de nuevos contratos de defensa aérea y radares, una mayor generación de efectivo y pruebas más claras de un rearme europeo sostenido serían los catalizadores más probables», afirma Muharremi.
La fortaleza de Hensoldt radica, en parte, en su posición en el campo de batalla moderno, ya que equipa con sensores y sistemas electrónicos a plataformas como el Eurofighter Typhoon y el vehículo de combate de infantería Puma, desarrollados por grandes empresas del sector de la defensa, desde BAE (BA.) y Leonardo ( LDO) hasta Rheinmetall ( RHM).
«Su cartera se centra en sensores, radares y guerra electrónica, ámbitos que ocupan un lugar central entre las prioridades de modernización de Europa y que están menos expuestos a los retrasos en las adquisiciones que afectan a algunos programas de plataformas de mayor envergadura», afirma Muharremi, de Morningstar.
Los últimos resultados de Hensoldt reflejan esa demanda. Los ingresos del primer trimestresuperaron las expectativas, con un aumento interanual del 25 %, mientras que la cartera de pedidos creció un 41 % en términos anuales hasta alcanzar la cifra récord de 9.8 mil millones de euros. «La cartera de pedidos del grupo se acerca ahora a la barrera de los 10 mil millones de euros, lo que equivale a casi cuatro veces los ingresos anualizados, lo que proporciona una sólida visibilidad de futuro y respalda la perspectiva de crecimiento a largo plazo», afirman los analistas de Warburg Research.
Por otra parte, su estructura accionarial y su cartera de clientes apuntan a unas buenas perspectivas de futuros pedidos. La empresa italiana Leonardo posee una participación del 23 % en la empresa, mientras que el Gobierno alemán cuenta con una «acción de oro» del 25,1 %, lo que, según Muharremi, pone de relieve su posición dentro de los «planes de modernización de la defensa a largo plazo» de Alemania.
Esos planes, al igual que el proceso de rearme en muchos países europeos, se encuentran aún en una fase inicial, y su materialización será fundamental para que las acciones de Hensoldt vuelvan a alcanzar los máximos anteriores.

